Las rabietas surgen del conflicto entre el deseo de autonomía del pequeño y la dependencia que sigue teniendo de los adultos, tanto física como emocional. Muestran su frustración cuando no obtiene lo que quiere. Y este es un dato clave: son más usuales cuando está cansado o tiene hambre. Ocurren con mayor frecuencia a los tres años y desaparecen solas alrededor de los cinco o seis años.

¿Qué se puede hacer? Los papás muchas veces nos debatimos entre ignorar a los niños, ponerles límites o consentirlos. Te contamos en esta nota diez buenas ideas para ayudarlos a pasar por esa etapa de acuerdo a los especialistas.

Ideas para sobrellevar los enojos:

  1. La mejor actitud.- Sin dudas, las rabietas ponen a prueba a los padres y, de acuerdo a los expertos, la mejor actitud es “ignorarlas”, mantenimiento la calma y continuando con lo que estábamos haciendo.
  2. Una distracción.- Si tu niño no hace caso, puedes ofrecerle alternativas o intentar distraerlo con un juguete o una canción que le guste.
  3. Tiempo fuera.- Puede resultar también alejarlo de los demás por 2-3 minutos, un tiempo fuera, y esperar a que termine de llorar explicándole que no lo atenderás hasta que se comporte distinto.
  4. Sin risas.- No debes reírte porque le darás un mensaje contradictorio. Tampoco te avergüences si ocurre en público.
  5. Mucho amor.- Recuerda que durante ese momento de capricho el que peor lo pasa es el niño porque se asusta y teme perder el cariño de sus papás. Con amor, ayúdalo a recuperar el control.
  6. Reconocimiento.- Ante la primera buena conducta luego de una escena de enojo, hazle saber que lo ha hecho bien.
  7. Sin chantajes.- No te dejes chantajear por las rabietas porque de ese modo tu hijo podría aprender que esa es la forma de conseguir lo que quiere.
  8. Felicitar, más que regañar.- Recuerda que la educación debe estar basada en lo que se llama “refuerzos positivos”. Se trata de elogiar siempre sus actitudes y comportamientos positivos, inmediatamente después de que ocurren. Dale atención extra cuando hace algo bien, y valora esos pequeños avances del día a día.
  9. Un buen modelo.- No olvides que tú eres su modelo, por lo que buscará imitar lo que hagas.
  10. “Yo solo”.- Ayúdalo a lograr una autonomía progresiva y adecuada para su edad. Déjalo hacer cosas por su cuenta, al comer, bañarse e irse a dormir, por ejemplo, siempre que no implique un peligro. Y si hace mal la tarea solo, no se lo debe recriminar ni avergonzar.

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